Munich significaba un descanso entre el largo viaje que nos esperaba de Budapest a Paris y también la posibilidad de conocer una segunda ciudad alemana, luego de nuestra visita a Berlin. Nos hospedamos en casa de Esteban, otro gran amigo que conocimos gracias a Couch Surfing. El había estado unos meses antes de visita en Buenos Aires y habíamos ido a cenar juntos, luego nos terminaría invitando a su casa en Munich, en la cual pasamos 4 noches maravillosas.
El primer
dia nos dedicamos a descansar y por la noche fuimos a un bar con Esteban y sus
compañeros de trabajo, a comer unas pizzas y ver un partido de la Champions
League (Real Madrid vs Bayer Munich).
El segundo
día visitamos la Catedral de Marianplatz, con su bella arquitectura gótica y la
zona comercial, repleta de negocios que luego veríamos por toda Europa (son los
mismos en todas partes). Ese mismo día fuimos
al Viktualien Markt, un enorme patio cervecero tradicional en Munich en donde cientos de personas se juntan al
mediodía a tomar cerveza, comer Currywurst (salchichas alemanas con salsa de
curry) y seguir tomando cerveza (uno no entiende como esta gente puede seguir
con su vida después de tantas cervezas, y además volver al trabajo como si nada!!)
Esa noche
fue una de las mejores que vivimos en lo que va del viaje: Esteban nos invitó a
una cena indú con otros de sus amigos: Manish (India), Jane (Mexico), Giovana y
su pareja (de Milan) y otro amigo de Munich. Fue una linda noche con comidas típicas
de india y postres italianos y mexicanos.
El tercer
día fuimos a visitar el Museo BMW y la Villa Olímpica de Munich. Vimos autos
lujosos y hermosos estadios. También
visitamos el Englisher Garden, uno de los más grandes parques dentro de una
ciudad que hay en todo el mundo), y también la Torre China.
La última
noche cenamos con otra couch surfing amiga de Esteban, Veronica. Comimos
fallafel, luego yo toqué unas canciones mientras Pao dibujaba su presente para
entregarle a nuestro anfitrión.
Esteban se
convirtió en un gran amigo, es una buena persona, generoso, humilde, muy
espiritual, con buenas intenciones y solidario. En este viaje estamos
conociendo mucha gente con mente abierta que quiere conocer el mundo y vivirlo
de otra manera. Es una experiencia genial.
Munich nos
dejó la sensación de ser una ciudad ordenada, con un muy alto poder adquisitivo
y con grandes lugares para descubrir y disfrutar. Fue una gran elección conocer
otra ciudad alemana.
Armamos
nuevamente las mochilas y partimos a tomar un nuevo tren. Ya estábamos listos
para visitar nuestra ciudad favorita: Paris.
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