Budapest
fue otra de las ciudades que nos sorprendió por su belleza arquitectónica y su
paisaje. La ciudad está dividida por el Danubio en dos partes: Buda y Pest,
ambas comunicadas por varios puentes, entre ellos el más famoso llamado:
“Puente de las Cadenas”. Nos alojamos en
el Baross Hotel (muy lindo y con buena atención), a 20 minutos del centro de
Pest. Hungría aun conserva su moneda local, con lo cual debimos cambiar Euros
por Florines.
Como no
teníamos mucho tiempo para conocer la ciudad (tan solo dos noches) nos fuimos
directo al centro a recorrer la calle Vaci Utca y luego la Avenida Andrassy. También
visitamos la Catedral San Esteban en donde subimos a la cúpula y apreciamos una
hermosa vista de la ciudad. Finalizamos el primer día yendo al Puente de las
Cadenas, pero sin cruzar del otro lado.
El segundo
día cruzamos el Danubio, subimos la Colina de Buda en bus y visitamos el
Castillo de Buda y parte de sus laberintos. Desde allí se puede apreciar una vista
completa de la ciudad, que es realmente bella. El dia estuvo bastante feo y
ventoso.
Luego bajamos
a pie por la colina deteniéndonos a cada rato para sacar fotos de la ciudad y
disfrutando de la hermosa vista de Pest. Más tarde visitamos el Parlamento, que
es un inmenso y hermoso edificio. Terminamos el día tomando cerveza en un bar
cerca del puente de las Cadenas y listos para ir a Munich a visitar a nuestro
amigo Esteban.
Budapest es una hermosa ciudad digna de ser
recorrida con detenimiento. Sus paisajes son maravillosos.Pasamos dos días muy
lindos y tranquilos, sin ningún sobresalto. Su gente es bastante cordial y
siempre nos ayudaron en todo lo que necesitábamos. Quizás no es una ciudad tan
famosa como Praga o Viena, pero merece sin dudas ser un destino a visitar si se
viaja a Europa.
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